With arms wide open de CREED
http://www.youtube.com/watch?v=sMAl91obASc
miércoles, 26 de mayo de 2010
Para tenerlo en cuenta
Este mensaje lo encontré hace como unos diez años... A ver qué les parece.
Dices que me quieres, pero hay veces que no lo demuestras. Al principio todo era distinto, lo hacías todo por mí; ahora parece que no me tomas en cuenta; hay días que pienso que no significo nada para tí.
Tal vez cuando ya no me tengas me apreciarás por todas las cosas que hice por tí.
Soy responsable de tener la comida en tu mesa, tu ropa limpia, el bienestar de tus hijos y de todas las cosas que quieres y necesitas.
Bueno... si no fuera por mí, ni siquiera tendrías para el pasaje.
Me he quedado esperando para ver cuándo te darás cuenta de cuánto me necesitas.
Apréciame... Cuídame bien y yo también te seguiré queriendo.
Recuerda que yo no te busqué; fuiste tú quien me buscaste.
Soy...
TU TRABAJO.
Para quienes lo tienen, hay que procurarlo, por que a como están las cosas... Cuidado.
Monumento al Obrero, en la mera Macroplaza de Monterrey, calles Padre Mier y Zaragoza.
Dices que me quieres, pero hay veces que no lo demuestras. Al principio todo era distinto, lo hacías todo por mí; ahora parece que no me tomas en cuenta; hay días que pienso que no significo nada para tí.
Tal vez cuando ya no me tengas me apreciarás por todas las cosas que hice por tí.
Soy responsable de tener la comida en tu mesa, tu ropa limpia, el bienestar de tus hijos y de todas las cosas que quieres y necesitas.
Bueno... si no fuera por mí, ni siquiera tendrías para el pasaje.
Me he quedado esperando para ver cuándo te darás cuenta de cuánto me necesitas.
Apréciame... Cuídame bien y yo también te seguiré queriendo.
Recuerda que yo no te busqué; fuiste tú quien me buscaste.
Soy...
TU TRABAJO.
Para quienes lo tienen, hay que procurarlo, por que a como están las cosas... Cuidado.

Monumento al Obrero, en la mera Macroplaza de Monterrey, calles Padre Mier y Zaragoza.
domingo, 23 de mayo de 2010
Despacio, que voy de prisa… Cuánto nos cuesta, a todos, un accidente automovilístico
Aquí no llueve mucho. No podemos hablar de que haya una temporada de lluvia o de frío propiamente Existen sí ciertos fechas a los que hay que atender como medida de precaución; pero igual ni llueve, ni hace frío. Muchas personas creen que la temporada de lluvia en Monterrey es en mayo, pero en realidad la mayor cantidad de precipitación ocurre a finales de agosto, mediados de septiembre.
Días de frío o de lluvia, en Monterrey pueden ocurrir en cualquier fecha y sin previo aviso. Las precipitaciones trastornan seriamente a una ciudad que no está diseñada para recibir grandes cantidades de lluvia y sabemos que así seguirá siendo.
Lo que nos queda a nosotros, como conductores, es ser más respetuosos, pacientes y tolerantes al circular por la ciudad. Manejar a la defensiva, como sugiere el reglamento de tránsito.
La verdad es que todos tenemos prisa por llegar temprano a nuestros destinos, pero ¿Cuántos minutos podemos ahorrarnos si aceleramos nuestro vehículo en medio del tráfico? ¿Y si chocamos o… nos chocan? ¿Cuánto tiempo pierden los participantes en una colisión?
Lo malo es que no lo pierden ellos nada más. Las filas de carros que no pueden avanzar pueden llegar a medir varios metros, o hasta kilómetros. Gente que seguramente no va a llegar a tiempo a sus trabajos o las escuelas por culpa de uno o dos que no tuvieron la precaución de conducir defensivamente.

Cada vez hay más vehículos en la ciudad. Las principales avenidas se ven cada vez más saturadas.
Ante esto, a fin de dar fluidez al cada vez más demandante tráfico vehicular, las autoridades han diseñado diversas adecuaciones viales (como las de la avenida Garza Sada, libre de semáforos a lo largo de un buen tramo; o el anillo periférico, que comunica los principales municipios sin pasar por el centro de la ciudad). Pero, para muchos conductores esto lo ven como una oportunidad para correr sus vehículos, lo cual va a derivar tarde o temprano en la instalación de más semáforos o topes.
Cualquier persona que visite Monterrey se lleva una grata impresión de la hospitalidad regia; pero, si hay algo que siempre nos critican los turistas es por la falta de educación vial que nos caracteriza. Lo acelerado que somos y nuestra poca cortesía. A la vista de muchos, somos unos cafres.
Claro que no somos todos, pero ya sabemos también que siempre pagamos justos por pecadores. Seamos más conscientes y ojalá a través de este artículo se reflejen otras ciudades que, tarde o temprano, enfrentarán también este serio problema que, a fin de cuentas, es producto del acelerado crecimiento demográfico.
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